Ninjas; los asesinos fantasma del Japon

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La historia de la casta de asesinos fantasma japoneses llamados Ninjas es difícil de rastrear, debido a que no fueron pocos los registros que hablan de su existencia, ya que la mayor parte de lo que se sabe acerca de estos mercenarios antiguos se toma de las historias que se han transmitido de generación en generación y por lo tanto sus proezas se incrementan cada día más.

El Ninjutsu o “arte del sigilo" fue introducido por primera vez en Japón hacia el 522 dC, como una religión practicada por los sacerdotes, que no eran personas violentas, ya que eran "místicos" que se reunían y compartían información para las clases dominantes.

El ninja como lo conocemos hizo su aparición más tarde, no fue sino hasta 645 dC que los sacerdotes perfeccionaron sus habilidades de lucha e hicieron uso de su conocimiento al verse acosados ​​por el gobierno central, encentrándose obligados para protegerse a sí mismos.

En 794-1192 dC la nueva civilización floreció y con ella, una nueva clase de familias adineradas y privilegiadas, que luego lucharon entre sí con la intención de hacer o destruir emperadores, naciendo así la necesidad de espías, informantes y asesinos, actividades que crecían a medida que estas familias se batían por entre sí por el poder.

Eran sospechosos y celosos el uno del otro, por lo cual recurrían a cualquier medio necesario para eliminar cualquier posible amenaza, generando una gran demanda de los practicantes de ninjitsu, estableciéndose por lo tanto como una casta de asesinos fantasma, que se valían de las artes mágicas a parte de la combinación de distintas artes marciales.

El ninja era considerado un fantasma en toda su dimensión, ya que podía desaparecer ante los ojos de sus enemigos, sin importar el numero, así como materializarse de la misma forma, valiéndose de sus conocimientos de la alquimia natural y los elementos, transformándolos en los perfectos asesinos.

Fuente: Martial History

Imagen: Abc

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