Omikuji: predicciones en máquinas expendedoras

Omikuji

El término ‘omikuji’ hace referencia a las tiras de papel que contienen escritos aleatorios sobre fortuna y que se encuentran en los santuarios sintoístas y templos budistas de Japón. El significado de omikuji es “rifa divina” y estos se reciben tras haber realizado una ofrenda en el templo. Se elige un papel al azar y en él encontrarás escrita la que será tu buena -o quizás no- fortuna. Lo curioso de estos omikuji es que hoy en día se pueden encontrar incluso en máquinas expendedoras.

El mensaje del omikuji se presenta por diferentes grados de suerte y aspectos específicos de la vida cotidiana. Los grados de fortuna son los siguientes: excelente buena suerte (大吉 daikichi), buena suerte media (中吉 chūkichi), buena suerte ligera (小吉 shōkichi), buena suerte (吉 kichi), media buena suerte (半吉 hankichi), buena suerte incierta (末吉 suekichi), buena suerte ligera incierta (末小吉 sueshōkichi), mala suerte (凶 kyō), mala suerte ligera (小凶 shōkyō), media mala suerte (半凶 hankyō), maldición incierta (末凶 suekyō) y maldición o gran mala suerte (大凶 daikyō). Los aspectos que acompañan a los diferentes grados de suerte son los deseos personales (願事 negaigoto), una persona a la que estás esperando (待人 machibito), objetos perdidos (失せ物 usemono), viajes (旅立ち tabitachi), negocios (商い akinai), estudios (學問 gakumon), referente a negocios (相場 sōba), disputas (爭事 arasoigoto), relaciones amorosas (戀愛 ren’ai), mudanzas o cambio de residencia (tenkyo), embarazo o nacimiento (出產 shussan), enfermedad (病気 byōki) y compromisos o propuestas de matrimonio (縁談 endan).

La costumbre al recibir u obtener a través de las máquinas expendedoras estos omikuji es que, cuando indican buena suerte, lo lleves contigo guardado, pero si la predicción ha sido mala, entonces lo debes doblar y dejarlo atado en uno de los pinos del santuario. El motivo de esta acción ante esta predicción es que la mala suerte quedará esperando en el pino y no marchará contigo. Esto viene de un juego de palabras, ya que ‘pino’ y ‘esperar’ se pronuncian igual en japonés, ‘matsu’, aunque se escriben de manera diferente según haga referencia al verbo o al sustantivo. Y si has adquirido el omikuji en una máquina expendedora y no tienes un pino a mano, no te preocupes, que los japoneses piensan en todo y estas máquinas tienen habilitado al lado un lugar donde dejar las malas predicciones atadas, tal y como veis en la foto que acompaña al post.

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