Pacto con el diablo (parte II)

Quizá la leyenda cristiana de Fausto se la más famosa de lo que un pacto con el diablo se refiere, pero no es la única ni la primera.  Existe la de Teófilo de Adana, este personaje era un clérigo que vivía infeliz por una larga enemistad con el obispo, por este hecho decide vender su alma al diablo con la intención de triunfar en su disputa, pero fue redimido por la misma  Virgen María. Esta historia data del siglo VI, es de origen griego y se le atribuye a Eutychianus, quien dice fue testigo de todo lo ocurrido.

Ya en el siglo IX, aparece la historia de Teófilo de Adana, en un texto de origen cristiano llamado “Miraculum Sancte Marie de Theophilo” (El milagro de la Virgen María y Teófilo), en esta versión del relato aparece la figura de un judío como el mediador de este pacto, inclusive  que de esta manera él fue quien liberó  de sangre contra los judíos.

En el siglo X la monja poetisa alemana  Hroswitha de Gandersheim, adaptó un texto que lo convirtió en poema, en el cual hace referencia al pacto que tiene con el diablo Teófilo de Adana, haciendo una clara comparación o referencia entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal, en esta versión de la historia la Virgen María habría devuelto el contrato maléfico, para que se los enseñe a los demás de su congregación, para morir poco tiempo después.

Esta historia también la reescribió el monje Benedicto francés  Gautier de Coincy (1177 – 1236), lo hizo a través de largo poema al cual tituló “Comment Theophilus vint a pénitence” (Comentario de la Penitencia de  Teófilo), dicho poema sirvió de inspiración de la obra teatral Le Miracle de Théophile (siglo XIII), obra en la que se ve el pacto con el diablo y se ve la lucha entre el bien y el mal.

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