Plantas que ayudan, el Ciprés

En la mitología griega el ciprés es el árbol que simboliza la resurrección y los misterios de los sueños.

El nombre Ciprés tiene su origen en una leyenda griega que cuenta la triste historia de Cyparisso, una amante del Dios Apolo que, por error, lanzó su jabalina contra uno de los ciervos del Dios. Al darse cuenta del error fue tal su pena que se tumbó en el suelo y se puso a llorar. Tanto penó que se transformó en un árbol grande y frondoso que llora… al derramar resina de sus hojas.

Su capacidad de renacer cada vez que se lo tala le dio también relación con el mundo de los muertos, se lo encuentra en varios rituales fúnebres. También los ataúdes y las estatuillas de los héroes griegos eran confeccionados con su madera.

Entre sus virtudes se le otorga la capacidad de curar las penas a los que lloran por una separación y purifica los sentimientos si uno se lava durante 9 días con agua donde se ha hervido su tronco.

También, por la leyenda de su creación, es protector de las mascotas. Para evitar que se pierda o sea robado hay que grabar su nombre en un trozo de su tronco y guardarlo junto con nuestros objetos valiosos.

Pero a pesar de tan bonitas cualidades, el soñar con un ciprés es un mal presagio, significa que la muerte anda cerca, que los negocios no funcionarán correctamente o que nuestras esperanzas son  un tanto utópicas.

Para el horóscopo celta los nacidos entre el 23 de diciembre y el 1 de enero o entre el 25 de junio y el 4 de julio están bajo las influencias del ciprés. Son personas atractivas, siempre dispuestas a divertirse. Su salud no la del roble, pero se recuperan con facilidad.

La diferencia entre los nacidos durante diciembre y enero son realistas y entusiastas, tienen el alma de un científico. Los nacidos entre junio y julio son susceptibles y soñadores. Les gusta vivir día a día.

Te puede interesar

Escribe un comentario