Puede la memoria celular influir en nuestro comportamiento?

Como todos sabemos nuestro cuerpo está formado por muchísimas células que son las que forman nuestros órganos y tejidos y nuestra estructura corporal. Las células en su interior conservan los registros genéticos de cada individuo, lo que nos fue transmitido a través de la herencia.

Según la ciencia existe la memoria celular, estas  guardan información y recuerdos de lo que hemos vivido, pero incluso pueden guardar también información y recuerdos que fueron experimentados y vividos por nuestros antepasados y que nos han sido comunicados  a través de la herencia. O sea que durante la evolución de la especie se nos ha transferido información, que está impresa en nuestra memoria genética.

En la memoria celular están guardadas  todas las vivencias y experiencias, físicas, emocionales, mentales y espirituales, experiencias de vida, de nuestros antepasados y las nuestras. Están  impresos  en la  memoria celular, también los sentimientos, las  emociones negativas, enfermedades, fobias, etc.  Todo esto puede ser pasado por el ADN que es la molécula que transmite la herencia de generación tras generación.

Lo guardado por la memoria celular nos condiciona consciente o inconscientemente.  Nos afecta a tal punto, que se hace evidente en nuestras reacciones, comportamientos en las relaciones personales, con nuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo o estudio. Ese peso emocional que muchas veces cargamos,  proviene de esos bloqueos energéticos, que fueron transmitidos  a  nosotros y que al mismo tiempo lo hemos ido alimentando a través de nuestra vida, por ejemplo, una experiencia desagradable en nuestra infancia, con un gato puede ser detonante de miedo y convertirlo en fobia. Y cada vez que en el curso de nuestra vida  interactuamos con un gato , se disparará el miedo hacia él y aceptamos este hecho  como propio, y dejamos que así se manifieste  y esto afectará nuestra vida y entorno, cada vez mas profundamente.

Esta pregunta puede abrirnos la puerta hacia nuestro conocimiento interior y cuestionar nuestro comportamiento y creencias que consideramos como propios.

 

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